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INTRODUCCIÓN

El miedo es un sentimiento inherente al ser humano, todos lo sentimos a lo largo de nuestra vida. Se trata de una especie de fobia que nos paraliza ante determinadas situaciones. No obstante, a veces ese sentimiento carece de fundamento por lo que se vuelve necesario aprender a superar los miedos.

El miedo no necesariamente representa algo malo o dañino, de hecho, ese sentimiento natural es lo que quizá muchas veces nos ha protegido de imprudencias o malas decisiones. Pero cuando los temores logran controlarnos se vuelven tóxicos e irracionales, debemos reaccionar y enfrentarlos.

¿Crees imposible poder controlar tus miedos? Quizá te parezca difícil poder cambiar, pero debes saber que gran parte de tus temores forman parte de las cosas que está en tus manos modificar.

Generalmente usamos nuestros miedos como mecanismo de defensa para protegernos ante determinadas circunstancias. Es una manera rápida que tenemos los seres humanos de reaccionar ante las adversidades para evitarnos daño y sufrimiento.

Aunque no lo creas, muchos de los miedos que tenemos son aprendidos por asociación o condicionamiento. Esto quiere decir que nosotros podemos controlarlos exactamente cuando queramos, siempre que estemos conscientes de la realidad.

Tipos de Miedos

Miedo común

Surge cuando la persona está ante un estímulo que puede causarle daño. Es de corta duración y no interfiere en gran manera con la vida cotidiana de la persona. Ejemplo: cuando ves a una araña. Te creará miedo pasajero, pero luego lo olvidas y puedes continuar normal con tu vida.

Miedo patológico

Este tipo de miedo está activo incluso si no existe peligro para la persona. Se trata de una sensación que causa gran daño psicológico, ya que quien lo sufre no deja de pensar en sus temores. Este tipo de miedo no sólo afecta a quien lo padece sino a quienes le rodean.

Miedo irracional

Tiene origen en pensamientos distorsionados sobre la realidad. Por ejemplo, miedo a salir de casa porque se piensa que con seguridad va a pasar algo malo. Este tipo de trastorno puede afectar la vida cotidiana en gran manera.

Miedo metafísico

Este tipo de miedo tiene origen en el interior de quien lo padece y no está asociado a episodios que haya vivido. Podríamos decir que está vinculado a enfermedades como la depresión.

Miedo a la soledad

Este tipo de miedo es experimentado por casi todos los seres humanos, ya que nuestro bienestar depende en gran medida de las relaciones con los demás. Hay personas que sienten un desequilibrio emocional cuando carecen de compañía.

Miedo físico

Es activado cuando nos vemos expuestos, de manera real o imaginaria, a situaciones que nos causan dolor físico. Ejemplo: ir al dentista o resbalar por las escaleras.

Miedo social

La fobia social es contraria al miedo a la soledad y es bastante común. Se trata de personas que se sienten perturbadas en escenarios donde deben relacionarse con otros. La persona afectada por este miedo siente temor de ser juzgada o ridiculizada cuando habla o interactúa con los demás.

Miedo a la muerte

Sin duda podríamos decir que este tipo de miedo prácticamente es universal ya que todos tememos perder la vida. Es normal experimentarlo en algún momento, pero sin dejar que este tipo de pensamientos se adueñe de nuestra cordura.

Miedo a la incertidumbre

Se trata de otro miedo muy común. Es cuando tememos a lo desconocido o lo por venir. Es común que debido a este tipo de miedo, las personas que lo padecen no se atrevan a salir de su zona de confort.

Miedo al fracaso

Está ligado a lo que esperamos del futuro y las expectativas que tenemos respecto a diversas circunstancias. Las personas con alto sentido del perfeccionismo suelen experimentar este tipo de miedo muy a menudo. Temen ser juzgadas si no logran lo que se plantean.

¿Qué es la Fobia Social?

Es un trastorno de ansiedad basado en el miedo irracional frente a circunstancias que involucran el trato con nuestro entorno y el escrutinio ajeno. Quienes padecen de fobia social suelen ser personas extremadamente tímidas y ansiosas.

A las personas con fobia social se les dificulta enormemente establecer relaciones interpersonales y hablar en público, lo que puede influir negativamente en su vida diaria.

Pasos para superar tus miedos

Asume, asume, asume

Reconocer que hay algo en lo que debemos trabajar es el primer paso, sobre todo cuando los miedos no tienen fundamento. Si sabes que tu miedo es irracional y asumes que está en tus manos cambiarlo, será más fácil salir de ese estado que te bloquea.

Sé consciente de que hay cosas fuera de tu control

Está bien que busques protegerte ante ciertas situaciones, pero en la vida no todo depende de nosotros. No te cohibas de hacer y actuar sólo por miedo o incertidumbre de lo que está por venir. La vida también está hecha para correr riesgos, atrevernos y dejar que las cosas fluyan de manera natural.

Confronta

Este paso es uno de los más importantes para enfrentar nuestros miedos. La mayoría de los miedos son infundados y no corresponden con la realidad. Confronta esto y verás como mejoras y superas temores.

Amplía tu visión

El miedo reduce nuestra visión de la realidad y un ejercicio que puede servirte es fijarte cómo viven personas positivas de tu entorno. Fíjate cómo enfrentan sus temores y sus problemas.

Los miedos son sólo miedos

No se trata del fin de la vida, el miedo es un estado mental que sin duda podemos cambiar admitiendo, enfrentando y poniendo nuestra mejor actitud.

Deja de huir

Cuando hay miedos, a veces puede resultar más cómodo huir y escudarnos en las excusas antes que buscar las soluciones. Esta actitud sólo incrementará los temores. Si ya detectaste cuál es el problema atácalo y véncelo.

 No te culpes

Es lo peor que puedes hacer y con este tipo de pensamiento, ganar la batalla se hará más cuesta arriba. Tú no tienes la culpa de tener miedos, tu única responsabilidad es la de actuar para enfrentarlos.

No al autoengaño

Muchas personas prefieren desviar la atención hacia este tema antes que admitirlo. De este modo sólo contribuyes al autoengaño y la idea no es mostrar una falsa valentía, sino aceptar y actuar con las herramientas que tengas.

Identifica tus miedos

El conocimiento es poder. Esto quiere decir que mientras más conoces cómo reaccionas ante el miedo y cómo te afecta, más rápido y efectivamente podrás enfrentarlo. Esto te servirá para ir normalizando las emociones y aprenderás a ver los temores como algo pasajero y que puedes controlar.

Usa tus miedos para crecer

No veas el miedo como un boleto sin retorno a la perdición. Cambia tu visión y aprende a ver el miedo como un maestro que te desafía, que te pone a prueba constantemente. Tú sabes que puedes salir airoso de cualquier prueba que se te presente, tú tienes la fuerza interior para lograrlo.

Cierre

Insistimos, el miedo es sólo eso, miedo. Cuando aceptemos que la solución está en nuestras manos, que se trata de un trabajo interno, entonces avanzaremos y el temor dejará de bloquearnos.

No se trata de obligarnos, ser duros y presionarnos para enfrentar nuestros miedos, ve poco a poco. Intenta ir poniendo en práctica los consejos que te facilitamos aquí y verás como todo empieza a fluir. De aquí en adelante serás una persona más segura, dispuesta a ganar cualquier batalla que se te ponga enfrente.

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