Rate this post

¿Has tenido alguna vez un día en el que parece que todo está en tu contra y las cosas empeoran cada vez más?

Las consecuencias del estrés laboral comienzan a manifestarse cuando esto sucede.

Todos nos hemos sentido así alguna vez. El estrés comienza a hacer de las suyas y los problemas surgen de repente sin parar. A veces logramos controlar la situación, pero en otras ocasiones acumulamos más estrés sin darnos cuenta.

Sentir la presión en el trabajo, resolver conflictos en poco tiempo, atender quejas, solventar crisis, tener dificultades para comunicarnos, sentir frustración o fallar son situaciones que generan estrés laboral y de las cuales nadie está exento.

Todo esto contribuye al aumento del estrés y es aquí donde se puede pasar de un simple día estresante a un problema mucho mayor.

El estrés laboral, un enemigo silencioso

¿Por qué es silencioso?

Muchas veces creemos saber su significado y tener el control de todas esas situaciones, pero no es así. No nos damos cuenta del momento en el que el estrés comienza a apoderarse de nuestras vidas, lo hacemos cuando se convierte en un gran problema.

Por eso debemos tener claro qué es el estrés y cómo podemos frenarlo para que no nos haga daño.

El estrés laboral sucede cuando hay un desequilibrio entre lo que debes hacer y las herramientas o capacidades que tienes para hacerlo.

En general, son situaciones que percibes como amenazantes o desbordantes, no todos lo perciben de la misma manera, por eso existen diferentes maneras de abordarlo.

Cuando te das cuenta que tienes mucho por hacer y no te sientes capaz de poder abarcar todo, automáticamente se activa la alerta del estrés.

Cuando esta reacción se activa en tu cerebro, te ayuda a actuar más rápido para poder resolver inteligentemente todo lo que debes cumplir o terminar, permitiendo adaptarte a la situación.

Pero cuando esta alerta se vuelve repetitiva, comienza a generar malestar tanto físico como mental, perjudicando tu rendimiento y bienestar.

Este mal afecta a gran cantidad de trabajadores a diario. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha definido a este padecimiento como una epidemia mundial.

Esto es alarmante y las consecuencias para las empresas son:

  • Ausentismo
  • Bajo rendimiento
  • Disminución de la productividad
  • Poca dedicación
  • Relaciones laborales casi nulas
  • Desorganización laboral

Además, esto refleja que hay muy pocas personas conformes y felices con su trabajo.

Pero ¿qué se puede hacer ante esta situación? ¿Cómo se puede mejorar? Lo mejor es saber detectarlo para poder actuar a tiempo y evitar que se convierta en algo aún más grave.

¿Cómo saber si estás sufriendo de estrés laboral?

No es algo que puedas notar a simple vista, pero si comienzas a analizar a fondo tu situación o la de tus empleados, podrás darte cuenta rápidamente si esta epidemia está presente en tu empresa o lugar de trabajo.

Hacer este análisis es importante, puede funcionarte para mejorar áreas críticas o descubrir fallas que estaban afectando la productividad.

También puede que descubras que no eres un mal empleado, solo estás sufriendo las consecuencias del estrés.

A continuación se presenta una lista de posibles causas que generan estrés laboral:

  • Acoso laboral o mobbing
  • Sueldos insuficientes
  • Presión excesiva o actividades con mucha responsabilidad
  • Falta de motivación y ausencia de incentivos
  • Conflictos personales entre empleados
  • Carga de trabajo excesiva
  • Alta exposición a riesgos físicos
  • Jornadas de trabajo demasiado largas
  • Ritmo de trabajo acelerado
  • Preocupación por ser removido
  • Comparaciones entre empleados
  • Dificultades para conciliar la vida laboral con la personal
  • Ser muy exigentes: si el nivel de autoexigencia es muy alto, puede traducirse en una carga mayor a lo que ya enfrentas día a día.
  • Las relaciones laborales con el equipo de trabajo: Cuando consideras que una persona no está actuando de manera correcta, esto genera un sentimiento de desaliento y desmotivación en general.

Puede ser que sea una o varias de estas causas las que generen estrés laboral. Lo importante es siempre detectarlo a tiempo para poder conseguir una solución oportuna en la que ni el empleado ni la empresa se vean perjudicados.

Manejo del estrés laboral

Hay muchas cosas que podrán ayudarte a solventar el estrés poco a poco. La idea es ir mejorando actitudes, corrigiendo fallas y adquiriendo hábitos saludables que te permitan un mejor desenvolvimiento en tu ámbito laboral. Ten en cuenta lo siguiente:

  1. La comunicación asertiva
    Este siempre es un recurso clave ante cualquier problema que enfrentes, pues una comunicación adecuada puede hacer la diferencia en muchos aspectos. Más aún si los problemas surgen a raíz de malas relaciones laborales, descontentos o conflictos.Los malentendidos están a la orden del día cuando la comunicación falla o no se lleva de una manera adecuada. Recuerda siempre ser educado, dar los buenos días, sonreír o conversar amablemente con tus compañeros, esto puede hacer una gran diferencia.
  2. Practica técnicas de relajación
    Para el manejo del estrés laboral, una de las mejores opciones es entrenar tu mente.Disciplinas como la meditación, donde se toman minutos del tiempo laboral para “relajarse” ya sea a través de ejercicios físicos, meditación, respiración, etc.,
    ayudan a manejar mejor el estrés.

    A través de estas técnicas puedes desarrollar una buena capacidad de autocontrol, lo que te permitirá gestionar tus emociones de manera muy positiva.

    Hay varios estudios que demuestran que este tipo de prácticas aumentan la actividad en aquellas zonas del cerebro encargadas de las emociones positivas.

  3. Hipnoterapia
    Bien sea hipnosis clínica o autohipnosis, esta es una herramienta psicológica que te ayudará a mejorar cualquier ámbito de tu vida. Es un método poderoso para generar cambios positivos, como aceptar nuevas ideas, adoptar comportamientos sanos, tomar mejores decisiones, aclarar prioridades, mejorar tu estado de ánimo, etc.Acudir a un especialista nunca está de más si deseas iniciarte en este tipo de terapia, así podrás recibir una guía adecuada para que esta resulte efectiva y obtengas el resultado esperado.

Por último, recuerda que pedir ayuda es sano y a veces necesario, además te ayuda a aligerar tu carga mental.

Si el estrés se apodera de ti, respira con calma y de manera relajada, tómate un tiempo para evaluar la situación que estás pasando y observa las diferentes formas que tienes para solucionar, concéntrate en tu respiración.

Sabemos que es difícil estar en una situación donde las consecuencias del estrés laboral han hecho efecto, pero debes enfocar tu mente hacia las soluciones. Y si definitivamente nada mejora, puedes buscar otro empleo donde te sientas más a gusto.

La decisión siempre es tuya y hay muchas opciones que te ayudarán a estar mejor, pero todo comienza por ti. ¡Elige bien!

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *